Keylor Navas es un guardameta fenomenal, salvapartidos, ganacampeonatos, costó monedas, rindió montañas; quizás no aportaba el glamur que requiere el Real Madrid y desde su primer año el club hizo lo imposible por desplazarlo. Se fue. Cristiano Ronaldo llevaba un promedio exacto de 50 goles por temporada, pero sostenía una lucha de egos con el presidente. Se fue. En rigor, les abrieron la puerta.