Nuestra nación es católica en un 90%, al igual que futbolera, y los que más saben sobre este deporte son los niños y los jóvenes. Conocen los nombres de los jugadores tanto del país como de los principales equipos del mundo y qué decir de sus palmareses. Como cultura deportiva es sobresaliente. Y la presente columna expone con el signo de admiración la palabra ¡admirable! ¿Cuál es su destino y objetivo? Veamos, ocurrió que una vez finalizado el Campeonato Invernal de Fútbol de EL UNIVERSO llegó un buen número de entrenadores y dirigentes con una petición verbal: Queremos que se juegue también la Copa de Campeones del Invernal.