El sueño más audaz del fútbol ecuatoriano podría hacerse realidad hoy. A 81 años de su estreno internacional (los Juegos Bolivarianos de Bogotá 1938) un país que no clasificó a ningún Mundial de mayores en el siglo XX y que nunca se ha coronado en el Copa América –el torneo de selecciones más antiguo del planeta– está, con su selección sub-20, a dos victorias de ser campeón del mundo en esa división.