El tema de hoy debió ser el Clásico del Astillero, la mayor fiesta del fútbol nacional, pero las declaraciones de José Francisco Cevallos, su malhumor al responder al cuestionamiento periodístico sobre la situación financiera de Barcelona, los ocho partidos sin conocer la victoria, el millonario déficit que no se reduce pese al alegado pago de una cuantiosa cifra de dólares, las malas contrataciones y las deudas a los jugadores, ha contribuido a devaluar la cita deportiva antaño tan convocante.