En medio de la felicidad por haber clasificado con Liga de Quito a octavos de final de la Copa Sudamericana, tras eliminar a Vasco da Gama de Brasil, el uruguayo Pablo Repetto vivió la conferencia de prensa más insólita en carrera como técnico: nadie de la prensa extranjera le preguntó nada a él ni al jugador Franklin Guerra, quien con cara de asombro se retiró junto a su entrenador.