Ni campeón, ni subcampeón, ni semifinalistas, ni goleador, ni Balón de Oro, ni figuras… Nada. Ya está, ya pasó. Rusia 2018 no dejará de ser un desagradable recuerdo para el fútbol sudamericano. Para el próximo Mundial, Sudamérica cumplirá veinte años sin títulos. Pero es preciso dar vuelta a la página y empezar a pensar en Qatar 2022, más que como el próximo torneo como un desafío para volver con todo a la cima.