Messi y Cristiano se fueron temprano del Mundial y le dejaron la mesa servida a Neymar para que, por fin, conquiste su tan ansiado Balón de Oro (¡lo que podría llegar a facturar papá Ney con un Balón de Oro sobre la mesa…!). Y no está mal encaminado el garoto, Brasil sigue escalando; veremos qué le depara el bravísimo choque de hoy con Bélgica. Pero le han salido algunos granos molestos al santista: Mbappé por un lado, Harry Kane por el otro. ¡Y cuidado con Lukaku…! Protuberancias molestas, grandes.