AFP
CIUDAD DEL VATICANO.- La destitución del presidente del Banco del Vaticano, el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), Ettore Gotti Tedeschi, constituyó según los observadores un nuevo escándalo para la Santa Sede, que exoneró el jueves al directivo "por no haber desarrollado varias funciones de
primera importancia para su cargo".

Designado en el 2009 para enderezar las cuentas del IOR, Ettore Gotti Tedeschi, de 67 años, simpatizante del Opus Dei y durante años máximo responsable del Banco Santander en Italia, fue destituido "por no haber cumplido varias funciones de prioritaria importancia".

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La decisión fue tomada por "unanimidad" por las directivas de la entidad, precisa en una inédita nota la Santa Sede.

Interrogado por la prensa, Gotti Tedeschi no quiso explicar las razones de su destitución, aunque no pudo esconder su ira.  "Prefiero no hablar, de lo contrario digo malas palabras", comentó.

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El despido de Gotti Tedeschi fue decidido al término de una guerra interna por la aplicación de las normas internacionales para la transparencia y contra el lavado de dinero sucio.

Una comisión cardenalicia que controla el IOR se reunirá el viernes para analizar la situación y decidir los pasos a seguir.

Gotti Tedeschi está siendo investigado por la Fiscalía de Roma, desde
septiembre del pasado año por supuesta violación de las normas sobre la
prevención del blanqueo de dinero.

Junto a Gotti Tedeschi también está siendo investigado el director general del IOR, Paolo Cipriani.

La Fiscalía indaga dos operaciones bancarias que preveían la
transferencia de 20 millones de euros a la JP Morgan de Fráncfort
(Alemania) y de otras tres entidades a la Banca del Fucino.

Según los investigadores, ambos dirigentes del IOR no facilitaron la
información necesaria impuesta por la normativa contra el blanqueo de
capitales.

Investigación por blanqueo
La justicia italiana abrió en el 2010 una investigación judicial contra dos directivos del Banco del Vaticano por violar las leyes italianas contra el blanqueo de dinero, con lo que la entidad bancaria de la Santa Sede volvió a estar en el ojo de huracán tras los escándalos que la azotaron en la década de los 80.

En la nota divulgada este jueves, el Vaticano sostiene que el cambio "ayudará" al banco a "reactivar eficaces y amplias relaciones con la comunidad financiera, basadas en el mutuo respeto de los estándares bancarios internacionalmente aceptados".

El escándalo del 'Vatileaks'
En enero pasado documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana, -el escándalo bautizado como 'Vatileaks'-, confirmaron las luchas internas para el cumplimiento de las normas sobre la transparencia.

El despido del banquero ocurre pocos meses antes de que expertos europeos decidan en julio si el Vaticano puede figurar en la "lista blanca" de países virtuosos que cumplen las normas internacionales, un deseo explícito del papa Benedicto XVI.

La justicia italiana sospechaba que el banco del Vaticano administre a través de cuentas anónimas, identificadas sólo con la sigla IOR, importantes sumas de dinero de oscura procedencia.

La investigación judicial contra el banco de la Santa Sede, que se beneficia de la extraterritorialidad ya que se encuentra en la Ciudad del Vaticano, pudo ser abierta en base a las normas adoptadas en Italia en el 2007 y que obligan a los bancos a suministrar la identidad de los autores y la naturaleza de la transacción.

La reputación del IOR fue puesta en cuestión por el periodista Gianluigi Nuzzi, autor del libro 'Vaticano Spa' ("Vaticano sociedad anónima"), quien volvió esta semana a lanzar un libro con documentos reservados y cartas internas dirigidas al Papa.

"El problema de IOR son las cuentas anónimas de fondos de beneficencia inexistentes o de sacerdotes testaferros, que el banco no sabe quienes son", escribió Nuzzi, quien investigó las finanzas de la Santa Sede tras el colosal escándalo político-financiero de los años 80 por la quiebra fraudulenta en 1982 del entonces mayor banco privado de Italia, el Banco Ambrosiano.

IOR, que sigue manejando cuentas de órdenes religiosas y otras asociaciones católicas que utilizan el estatus de la Santa Sede, fue dirigido en los '80 por el controvertido arzobispo estadounidense Paul Marcinkus, muy cercano a Juan Pablo II, quien lo protegió siempre.

El escándalo, que le costó la vida entre otros al banquero Roberto Calvi, hallado misteriosamente ahorcado bajo el puente Blackfriars (Frailes Negros), en Londres, destapó las relaciones ocultas entre el banco vaticano, la logia masónica P2 de Licio Gelli y la mafia siciliana.

El IOR, fue fundado por Pío XII en 1942 y tiene personalidad jurídica propia.