Después de un proceso que ha durado once años, ayer la Corte Nacional de Justicia (CNJ) empezó el análisis de la sentencia definitiva en el caso de peculado, que se inició por la quiebra de Filanbanco y cuyos principales acusados son los hermanos William y Roberto Isaías Dassum.

La elaboración del fallo –a cargo del juez de sustanciación e integrante de la Primera Sala Penal de la CNJ, Felipe Granda– comenzó una vez que el juez cerró la fase de presentación de pruebas, que permite a los acusadores confirmar el cometimiento de un delito o a los acusados descargar su responsabilidad en el mismo.

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Esta etapa decisiva se abrió, luego de que la Sala Penal emitiera una providencia en la que dispuso la resolución de la causa. Esto ocurrió el pasado lunes en la tarde, al cierre de los casilleros judiciales. Con esa providencia ya fueron notificadas las partes.

Según las normas del Código de Procedimiento Penal de 1983, con el que se tramitó la causa, el juez de sustanciación cuenta con diez días para emitir la sentencia, aunque puede acogerse a las normas del Código de Procedimiento Civil, que le otorga un día adicional por cada cuerpo (carpeta de cien hojas) del proceso.

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Según dicho Código Penal, la resolución de los procesos está a cargo del juez que resultó sorteado como de sustanciación y de sentencia, en este caso fue Granda.

No existe la posibilidad de plantear casación de la sentencia (es decir su revisión por errores en la aplicación de la ley), únicamente los recursos de apelación y revisión.

De acuerdo con la normativa legal, Granda puede dictar sentencia condenatoria e imponer una pena por el delito de malversación de fondos públicos, o absolutoria, con lo cual el proceso podría archivarse.

La Fiscalía solicitó que se confirme el llamado a juicio por el delito de peculado bancario, con el propósito de insistir en el proceso de extradición de los Isaías, quienes residen ahora en Miami (Estados Unidos). La causa investiga un supuesto perjuicio al Estado que según las investigaciones que realizó el desaparecido Congreso Nacional fue de $ 1.465 millones.

Para Xavier Castro, abogado de los Isaías, la sentencia contra sus clientes ya fue dictada con anticipación; por tanto –dijo– no hay esperanzas de que en Ecuador se haga justicia en favor de sus defendidos.

Castro considera que en el país no hay división de poderes y que el Gobierno quiere mandar en el poder Legislativo y en el Judicial. “Cuando alguien comete un delito tiene que ser sancionado con un juez penal para luego pagar las indemnizaciones, pero a los Isaías les quitaron los bienes en el 2008 ($ 800 millones), sin que exista sentencia” (en alusión a las incautaciones de sus empresas ahora en manos del Estado).

Una vez que exista sentencia, Castro cree que el gobierno norteamericano no concederá la extradición de sus clientes, por la mala imagen de la justicia de este país.

Proceso: Quiebra de entidad
Largo trámite
El caso Filanbanco se inició en junio del 2000 y llegó a la Corte Nacional de Justicia el 6 de junio del 2010. En esta instancia ha permanecido año y medio.

Expediente voluminoso
Durante los once años de trámite, este juicio acumuló 280 folios de 100 hojas cada uno (28 mil hojas) y pasó por las manos de 54 jueces.