QUITO
.- El país recordó el pasado 20 de abril los seis años de la "rebelión de los forajidos" y la caída del expresidente Lucio Gutiérrez.

El 8 de diciembre del 2004, Gutiérrez convocó a una sesión extraordinaria del Congreso Nacional, en la que los diputados de Sociedad Patriótica, PRE, Prian, MPD, entre otros, destituyeron de sus funciones a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Posteriormente nombraron sus reemplazos, lo que se denominó Pichi Corte y cuyo presidente fue Guillermo Castro Dáger, simpatizante del PRE.

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Eso desencadenó una serie de críticas de distintos sectores de la opinión pública, que luego se transformaron en protestas, convocadas por el actual asambleísta de Alianza PAIS (AP) y exdirector de radio La Luna, Paco Velasco, y que con el regreso del expresidente Abdalá Bucaram al país liquidaron al régimen de Gutiérrez y permitieron el ascenso del vicepresidente Alfredo Palacio.

Quito fue el escenario de una protesta popular que creció durante días y cuyo desenlace cambió el escenario político, pero los temas que motivaron las manifestaciones aún están en debate.

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Seis años después de esa asonada, la independencia de la justicia está otra vez en discusión con la consulta popular planteada por el presidente Rafael Correa.

Para el expresidente Lucio Gutiérrez, lo del 20 de abril no fue más que un golpe de Estado, financiado por los banqueros, a los que denomina corruptos, quienes estaban resentidos por el cobro de sus deudas.

Dijo que la Corte que nombró el Congreso era temporal, que en cinco meses la destituyó y que él también tenía planteado hacer una consulta para reestructurar el sistema judicial.

"Yo impulsé la consulta que me boicoteó el Congreso, en la que un colegio electoral con representantes de varios sectores viabilizaba la elección de los jueces en dos fases de calificación, pero la designación final se haría mediante sorteo".

Gutiérrez añade que el término 'forajidos' les puso a unas 30 personas que fueron a su domicilio a "intentar asaltarlo", conducidos por Velasco, y no a todos los quiteños.

Reación ciudadana
La actual asambleísta e integrante del grupo Ruptura de los 25, María Paula Romo, considera que la protesta de los 'forajidos' fue una reacción ciudadana a los abusos de poder en los que incurrió Gutiérrez, entre los que están la intromisión en la justicia.

Romo sostiene que hay errores que no se pueden repetir como la "metida de manos a la justicia".

Según la asambleísta, pese a que no es comparable la labor de Rafael Correa con las 'barbaridades' de Gutiérrez o la negociación política para nombrar la Pichi Corte con la consulta popular, que sí es un mecanismo democrático, los efectos son similares.

"En el fondo estamos discutiendo lo mismo. La independencia de la Función Judicial del poder político", dijo la asambleísta.

Sobre las protestas de los 'forajidos', Romo afirma que no hubo una bandera partidista y peor aún con una proyección.

Señala que otro de los efectos de esta protesta fue un recambio entre los actores políticos y un paso más para la casi desaparición de las organizaciones políticas como el Partido Social Cristiano y la Izquierda Democrática.

Además, muchos de los 'forajidos' fueron los creadores de Alianza PAIS y del proyecto político de la Revolución Ciudadana, que impulsó la candidatura de Rafael Correa a la Presidencia y un proceso constituyente.

Para Romo, los ecuatorianos fuimos eficientes para terminar con el viejo sistema de partidos, pero aún falta construir un nuevo sistema de partidos.