En medio de una agitada protesta y resguardado por las fuerzas del orden, el Superintendente de Compañías, Francisco Arellano, ingresó antes de este mediodía a su despacho, sin embargo, alrededor de las 14:15, puso su renuncia irrevocable.

Arellano manifestó en rueda de prensa que pone su renuncia para ahorrarle "la molestia" de conseguir la mayoría necesaria a la Asamblea Nacional Constituyente para conseguir su renuncia.

Publicidad

"Voy a renunciar al cargo y el presidente de la Asamblea Constitucional va a tener mi renuncia. Así actúa Francisco Arellano Raffo con hidalguía, dignidad y honor", dijo enfáticamente el funcionario en Teleamazonas.
 
Asfixiados tras incidentes
Dos asfixiados con bombas lacrimógenas lanzadas por policías fueron llevados a casas asistenciales.

Elementos de la Policía Nacional, quienes custodiaban la entrada del funcionario, ingresaron a la fuerza a la Superintendencia de Compañías, donde trabajadores de la institución protestaban para impedir la entrada de Arellano.

Publicidad

Personal de la Superintendencia recibieron a los uniformados con agua y plantas lanzadas desde el balcón de la institución, para impedir que entren los uniformados, reportaron los noticiarios televisivos

El operativo estuvo dirigido por el Intendente de Policía de Pichincha, Mario Cárdenas, y por el coronel Fausto Carrillo, jefe de la Unidad de Vigilancia Centro, quienes procedieron a ingresar con elementos de la Policía Nacional.

En el incidente la Policía lanzó bombas lacrimógenas para repeler la manifestación, por lo que dos personas resultaron asfixiadas: Nelson Villamarín y Patricio Corral, quienes fueron asistido por la ambulancia del Cuerpo de Bomberos y de la Cruz Roja, y trasladados a una casa asistencial.

Empleados de los distintos departamentos de la Superintendencia lanzaron desde las ventanas del edificio papeles para que los compañeros que se encontraban en los exteriores de la entidad los quemen y así evitar que los gases lacrimógenos los afecten.

Empleados de la Superintendencia de Compañías se concentraron en los exteriores de la institución para evitar el ingreso del superintendente, quien fue restituido en sus funciones.

En Quito, trabajadores resguardan edificio

08:45 Los trabajadores desplegaron una pancarta negra a la entrada del edificio como muestra de rechazo al regreso de Arellano, cuyo ingreso estuvo previsto para las primeras horas de la mañana, informó Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).

Anabel Vinueza, vicepresidenta de la Asociación de Empleados de la Superintendencia, denunció que el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, ordenó la presencia de más 200 efectivos para reprimirlos, "por un capricho de un señor que quiere venir a meterse en el despacho cuando ya no es Superintendente", dijo.

La trabajadora indicó que el Intendente de Policía fue quien le dijo que van a ir los efectivos hasta el lugar.

Un mes sin principal en la entidad

El pleno del Tribunal Supremo Electoral (TSE) resolvió el pasado 29 de abril la remoción del superintendente Arellano, por el cobro de diezmos a varios empleados de esa dependencia para el movimiento oficialista Alianza PAIS.

El juez 23º de lo Civil del Guayas, Manuel Chun, dejó sin efecto la destitución del funcionario.

Vinueza enfatizó que el TSE le quitó los derechos a Arellano y que a las 10:00 de hoy el pleno de la Asamblea procederá a tratar el tema, ya que la mesa 10 de Legislación y Fiscalización aprobó por unanimidad la salida del superintendente.

La dirigenta de los trabajadores indicó que está debilitándose el Gobierno y el movimiento Alianza PAIS. "Nosotros no estamos en su contra", dijo.