Pasó la Navidad y la fiebre de compras desciende, no desaparece. Hoy los intereses son otros: ropa nueva, monigotes y pirotecnia. Esto último preocupa a varios sectores por el riesgo que implica la mala manipulación y la fabricación artesanal.

El artículo 361 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece penas de tres a cinco años de privación de libertad para quienes fabriquen, transporten o comercialicen sin autorización explosivos, accesorios o materiales destinados a su fabricación. La pirotecnia puede resultar mortal y así se debe entender para desarrollar un control efectivo.

Niños y la pirotecnia: estas son las lesiones más comunes por mala manipulación y las recomendaciones en caso de accidentes

El Cuerpo de Bomberos de Guayaquil tiene una campaña para prevenir el uso de pirotecnia este año. Está enfocada en niños y mascotas, aunque el efecto puede alcanzar a todos.

Publicidad

En la misma línea, el Cuerpo de Bomberos de Salinas recuerda que el estruendo de la pirotecnia no solo asusta a las mascotas, sino que también puede causarles daño físico y emocional.

Explosivos, manipulación fatal

En diciembre los hospitales de niños tienen más demanda en sus áreas de quemados a causa de los fuegos pirotécnicos de mala fabricación o mal utilizados. Es un desgaste doloroso para los familiares de quienes sufren por incidentes relacionados y un gasto público que puede destinarse a otras atenciones. Esto también se puede evitar con control de lo que se comercializa y limitando el uso de pirotecnia, al menos de infantes, como aconsejan las campañas de los bomberos de diversas ciudades del país.

Ecuador cuenta con un reglamento de fuegos artificiales que exige etiquetas que en los datos deben incluir nombre del fabricante, dirección, contenido neto explosivo, año de fabricación, entre otros.

Publicidad

Voladores, martillos y estrellas: local de pirotecnia ilegal fue clausurado en Quito

La primera opción siempre será evitar el uso de pirotecnia, una práctica milenaria que depende de una decisión ciudadana. Lo que sí es potestad de las autoridades de control es verificar, al menos, las condiciones y qué tipo de fuegos artificiales se comercializa. De todos depende tener una mejor celebración de fin de año. (O)