Dentro de diez días, el 23 de noviembre, se posesionará como presidente de la República Daniel Noboa Azín. El periodo extraordinario para el que fue elegido terminará el 24 de mayo de 2025. Son altísimas las expectativas respecto a su gestión por las condiciones históricas de su designación y por las circunstancias mismas del Ecuador.

El mandatario debe hacerse cargo de cada una de las decisiones de su Gobierno, que tendrán efectos positivos o negativos sobre los ecuatorianos. La delicadeza, prudencia, responsabilidad y efectividad en el nombramiento de quienes lo acompañen en el Gabinete reviste por ello importancia relevante. De los veinte ministerios y diez secretarías de alto rango, para los que debe seleccionar titulares, ha anunciado a ocho ministros y dos secretarios.

La crisis social y económica obliga a que todos los sectores sumen para que el periodo de Noboa sea positivo. Su éxito debe ser bienestar para los ecuatorianos. No es momento de anteponer intereses partidistas o personales, más allá de las aspiraciones legítimas que puedan tener partidos o personajes, inclusive las ya expresadas por el propio presidente electo. Con seguridad los electores del 2025 estarán expectantes al accionar de cada actor político en este tiempo. Los egoísmos no deben jugar cuando políticos, empresarios, gremios y ciudadanos debemos sintonizar con las necesidades prioritarias del Ecuador.

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En este contexto, por supuesto que Noboa es el abanderado de las responsabilidades, empezando por la conformación de su Gabinete, donde de momento su ministra más joven es la del Ambiente con 26 años y el más adulto su secretario general de comunicación (63), experimentado en marketing y estrategia de comunicación política y de campaña.

Características como la edad no deberían ser lo más importante. Se requiere capacidad, honestidad, decisión, real espíritu de servicio. De quienes escoja Noboa depende mucho de su éxito en beneficio del Ecuador y su futuro político. Y tan importante como esto serán los acuerdos, transparentes, que logre con la Asamblea. (O)