El significado de cínico: “Que actúa con falsedad o desvergüenza descarada, y los sinónimos: descarado, desvergonzado, insolente, caradura, fresco, impúdico, inverecundo”. Cualquiera de estos adjetivos le viene bien a uno de los personajes de mayor confianza de Rafael Correa. Ricardo Patiño, figura clave del correísmo, activista incendiario, preparado en Cuba y en Nicaragua para la agitación política, está en plena campaña a favor de Luisa González, con el único objetivo del regreso de Rafael Correa, un adicto a la droga llamada poder.

Las pretensiones de Correa son claras, volver impunemente al país parapetándose en la candidatura de Luisa González para cumplir una de sus amenazas: “Nuestra venganza personal será contundente”, con seguridad esta será ejerciendo una brutal dictadura vitalicia como la de Cuba de los Castro, la de Nicaragua de la dupla de dictadores Ortega-Murillo, más corruptos y represivos que los de la dinastía de los Somoza o de la narcodictadura de Nicolás Maduro, que gobierna junto con Diosdado Cabello, el capo del cartel de los Soles.

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El historial de Patiño es sumamente largo, en los diez años de saqueo del nefasto gobierno de la llamada Revolución Ciudadana del Socialismo del Siglo XXI, cuando fungía de ministro de Economía, aparecieron videos en los que daban cuenta de la manipulación del mercado de bonos internacionales, se afirmaba que no se va a pagar la deuda; luego, como canciller, el escándalo de la “narcovalija” y como ministro de Defensa demostró su animadversión visceral a todo lo militar, promovió una ley de seguridad social perjudicial a los legítimos derechos de los militares, se descubrió que en la ayuda de China para los damnificados del terremoto de Manabí llegaron 10.000 fusiles AK-47 que desconocía el mando militar.

Sin ocultar los afanes del correísmo, en una declaración, con su inveterado dramatismo Patiño aseguró “que la victoria de Luisa González en las elecciones presidenciales de 2025 garantizará el regreso de Rafael Correa al país, Jorge Glas estará libre porque es inocente y todos nuestros compañeros perseguidos regresarán”. Luego, igual que su mentor, negó cínicamente diciendo que lo que pasa es que “cortan las cosas” y apelando a la vieja muletilla “me malinterpretaron”.

No olvidemos que Patiño fue procesado por el delito de instigación, en Latacunga, en octubre de 2018, en la convención nacional del correísmo, convocó a la sedición: “Es necesario pasar a la ofensiva. Cambiamos las estrategias de resistencia pasiva y organizada a la resistencia combativa”; luego continuó: “Vamos a prepararnos para la represión, porque tenemos que tomarnos las instituciones públicas, tenemos que cerrar los caminos... ¡Que nos cojan presos, carajo! No les tenemos miedo. Ahora vamos a demostrar nuestra capacidad y veremos a los compañeros de los chats, que han sido muy combativos, a combatir en las calles”. Por estas declaraciones se le ordenó prisión preventiva. Patiño se olvidó de lo que dijo: “¡Que nos cojan presos, carajo!”, huyó cobardemente.

No hay que engañarse, el verdadero candidato para llegar al poder es Rafael Correa, la candidata Luisa González solo es pantalla. (O)