En nuestro país, que acusa un bajo índice ocupacional, y donde cada vez son más escasas las probabilidades de conseguir un trabajo u empleo adecuado. Es impostergable ingeniárselas para obtener dinero que pueda hacer que solvente no solo los gastos diarios sino para tener una existencia medianamente compatible con las necesidades apremiantes que se producen dentro del ambiente social de cada persona, considerando que para todo se necesita dinero. Dentro de este pequeño preámbulo, paso, al meollo del asunto: las nuevas y las no tan nuevas urbanizaciones del cantón Daule, por cierto numerosas, algunas como que se conforman con vegetar o sea lo que se conoce como una vida tranquila e inactiva allanada hacia una monotonía alejada de una participación activa, ya que por años de años se acumulan iguales actividades de una repetición tediosa que no deja pábulo para un mejor desarrollo creativo, físico, intelectual, y de entretenimiento en especial en personas mayores, cuyas actividades se circunscriben dentro de las urbanizaciones donde están pasando los años de vida y que por consideraciones a ellos deben constituirse en óptimos, teniéndose en cuenta, que varias veces, pueden trasladarse a Guayaquil a realizar actividades inherentes a sus necesidades.
Tengo la firme convicción de que se hace cada vez más impostergable cubrir las necesidades apremiantes a las que están expuestas las familias que habitan en estas urbanizaciones, pero que por apariencias sociales demuestran u ocultan las realidades existentes. Haciendo un pequeño recuerdo, fácilmente se puede constatar que ciertas urbanizaciones de once años atrás a la fecha presente acusan de un franco estancamiento, puede observarse, lo cual es bueno, pero no suficiente, cuidado en los árboles, césped, aseo de sus calles y adecuaciones o remodelaciones de algunas viviendas, pero ese no es el caso de este comentario, lo que realmente urge es reavivar la economía de los moradores, en concreto de las familias que habiendo crecido en número ese núcleo, crecieron también sus necesidades. Razón por la cual propongo que dentro del bloque cerrado de viviendas, con guardianía privada se debe permitir que los moradores que a bien quisieran, instalen sus negocios, comprometiéndose al cuidado del aseo y con establecimientos modernos.
Además, se podría solicitar al Municipio de Daule que se abstenga del cobro por permisos, tasa e impuestas por la apertura de estos nuevos locales y otorgarle la potestad a las directivas de las asociaciones de la urbanizaciones el cobro de una aportación de cada uno de estos locales comerciales de uso exclusivo para moradores de las urbanizaciones, para modernizarlas y paso rebajar el valor del cobro de las alícuotas mensuales. (O)
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César Antonio Jijón Sánchez, Daule

















