La educación en el país durante muchos años y durante muchos gobiernos de turno fue y es manejada a cuentagotas; no es planificada, ni se gobierna para bien en el ámbito educativo, se dan largas a su desarrollo y nos mantenemos en los tiempos del oscurantismo sin poder desarrollar una enseñanza de calidad para el conocimiento de las nuevas generaciones y progreso del país.
No puede mantenerse a miles de maestros titulados trabajando con un contrato que cada año hay que renovarlo. Dichos contratos no son legales y se debe sancionar a los responsables de esto. Se es maestro por vocación, no por necesidad. La pedagogía y la didáctica son claves para tener docentes idóneos que puedan ejercer en las escuelas y colegios del Ecuador. Se ha reformado la LOEI y existen trabas para crecer como profesional, ponen límites para subir de categoría docente, mientras que para ser asambleístas o presidentes de la República, no se da eso. Los maestros contratados deberían tener su nombramiento inmediatamente. Averigüen en las bases de datos de los colegios, escuelas y del Ministerio de Educación, donde constan quiénes durante muchos años ejercen la educación con su título correspondiente; debería existir justicia, seguridad jurídica para que ellos ganen sueldos por sus conocimientos y estudios. No tapen el sol o la verdad con los subterfugios de siempre. Hay dinero que se gasta en vanalidades, en instituciones públicas creadas para ninguna función, en lugar de invertir en la educación; los pretextos continúan en este Gobierno. Los maestros necesitan de inmediato sus nombramientos y escalafones por los años de servicio entregados al Estado ecuatoriano. Hablan del respeto al maestro, demuéstrenlo haciendo lo que deben hacer. Si yo fuese ministro de Educación o presidente del país, haría respetar a los miles de maestros y les daría estabilidad con sus nombramientos. (O)
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Alexander Wladimir Frías Gómez, abogado y educador, Guayaquil