Alguna vez te has preguntado qué es lo que le generaba tanto amor a Jesús hasta ser expuesto, vituperado, humillado, burlado, golpeado, avergonzado, violentado sus derechos de ser humano. Es que la lista es interminable, si consideramos todos los atropellos que sufrió el maestro de maestros.
Su amor infinito y el plan de su padre Dios lo vino a cumplir a cabalidad hasta llegar a decir “hecho está”, lo cual significa que se acabó la obra, el plan redentor para toda la humanidad perdida en delitos y pecados se cumplió. Es que Jesús fue el cordero inmolado, crucificado para redención y salvación de todos los pecadores del mundo.
¿Cuán duros y difíciles momentos de agonía padeció nuestro Jesús?
Publicidad
Jesús, nuestro amigo fiel, nuestro hermano mayor, nuestro refugio y roca eterna, todo lo soportó por el inmenso amor hacia ti y hacia mí. Los momentos de agonía que padeció, su obediencia al Padre, su amor inescrutable, su sencillez, su humildad y aun en momentos en que era traicionado, su bondad y su poder fue manifestado cuando restauró la oreja que fue cortada a un soldado del ejército romano.
Cuánto me cautiva está historia de amor, de perdón, de justicia en la cual en vísperas de Semana Santa nos vuelve a la introspección y nos lleva a la reflexión para que nos volvamos a Dios y de alguna manera alcancemos nuestra salvación.
El mundo gime de dolores, hay mucha violencia e injusticia, pero en medio de todo este caos, tenemos al único Rey que viene y listo para gobernar el mundo, este mundo que muchos deseamos que sea de paz, justicia y equidad.
Publicidad
Publicidad
En vida debemos hacer nuestra buena elección y decisión de vida para nuestra eternidad. ¿Dónde pasarás la eternidad? (O)
Francia Mariluz Vera Vargas, docente, Guayaquil


















