Al señor presidente de la República, a la ministra de Educación y al alcalde de Guayaquil pido que de manera urgente se realicen leyes para los colegios en contra del bullying hacia los niños que son diferentes en todos sus sentidos: neurodivergentes, con distintos gusto por modas y géneros, de distintas nacionalidades y etnias, que están abarcados en la constitución y deben ser respetados.
Por tantos años se ha escuchado que fallece, sea de manera directa o por autodaño o suicidio, un o una menor por bullying en las instituciones del país. Y siempre esas pérdidas quedan en la impunidad por falta de estas leyes en la LOEI del Ecuador, que no reprende a estudiantes ni a ciertos docentes que les cogen fastidio a sus alumnos diferentes a los otros, ya que no se han educado pedagógicamente en ética, moral y educación especial que es para los niños neurodivergentes.
Yo como docente, en ciertas instituciones observé docentes como la profesora de Matemáticas que nombra la madre del niño en el video de TikTok, el cual me motivó a escribir esta carta de apoyo para ella y su hijo que ya no está, y evitar futuras desgracias con otros pequeños.
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También observé en instituciones cómo autoridades de planteles aplaudían y apoyaban el bullying y no corregían a los muchachos, y cuando uno deseaba ayudar a estos chicos que sufrían, los rectores no hacían nada.
¡Basta ya! Protejamos a nuestros niños y eduquemos a docentes y estudiantes para que se eviten más tragedias.
Yo soy un sobreviviente del bullying y por eso, cuando trabajé en colegios, abrí mi confianza a los estudiantes y les dije que si alguien los atormentaba me lo dijeran, y si yo como docente del aula percibía ese mal lo detendría de inmediato porque luego ese corazón quedaría dañado.
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No más daño a los niños y jóvenes ni de parte de los mismos chicos ni de los docentes. ¡Justicia para Rick! (O)
Joaquim Barragán, docente, Guayaquil