En la actualidad, nuestro país se encuentra soportando una de las peores crisis invernales de todos los tiempos con fríos intensos; persistentes y abundantes lluvias; crecida exagerada de los ríos con los consabidos deslaves, deslizamiento de tierras y más consecuencias graves.
Por lo mencionado los gobernantes y demás personas involucradas (autoridades en general) deberían poner mucho más énfasis y tomar a tiempo las debidas precauciones para evitar, de este modo, consecuencias mayores como las que estamos viviendo en estos momentos, tales como la pérdida de seres humanos, animales y plantas, muchas viviendas inundadas, sembríos destrozados, puentes colapsados, múltiples vías interrumpidas e intransitables, entre otras situaciones.
Novedades del periodo de lluvias del año 2025
Las recientes tristes experiencias vividas durante este invierno deberían hacernos recapacitar sobre las medidas y precauciones que se deben optar y llevarlas a efecto, en forma oportuna y prioritaria en la época de verano. No podemos esperar que, con la fuerza de la naturaleza, el próximo fuerte invierno nos azote sin piedad y arrecie con todo aquello que encuentre a su paso. Las autoridades deben actuar ya. (O)
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Fabiola Carrera Alemán, Quito