En estos días somos testigos de una escalada importante entre Estados Unidos e Israel versus Irán, con un conflicto que se inició el sábado 28 de febrero, que ha dado paso a un sinnúmero de repercusiones sociales, económicas y geopolíticas. Ecuador, a pesar de la distancia, no será la excepción de que se vea impactado por lo que ocurra en esta área geográfica, por ejemplo, un día antes del conflicto, el precio del barril de petróleo cerró en $ 67. El lunes, ya iniciado el mismo, rondaba los $ 72; y una semana después, el precio del crudo WTI, ya bordea los $ 78, derivado de las preocupaciones de un potencial desabastecimiento que pueda existir si el conflicto se agudiza tanto por la posición de Irán como productor de petróleo, sino también de los países vecinos, donde justamente se encuentran las mayores reservas y producción hidrocarburífera del planeta; así como también las limitaciones para atravesar el estrecho de Ormuz, por el cual transita entre el 20 % y el 25 % del crudo mundial, en especial el que va a Asia.
Más allá de pensar evidentemente en las repercusiones por el concepto de crudo, que se ven reflejadas en un precio más alto en que el Ecuador reciba más ingresos petroleros (recordemos que en el presupuesto para el 2026 se fijó en $ 53,50 el precio por barril y el hecho de que ahora se cotice en cerca de $ 78, que con un descuento entre $ 5 y $6 significa en promedio que recibimos $ 72 por barril, traduciéndose en casi en $ 20 de excedentes por concepto de venta de petróleo por barril), sino también que este coyuntural beneficio por aumento del precio se refleje en combustibles más caros para los ciudadanos, que el dólar se vuelva más fuerte (por su condición de activo de refugio), que el nivel de reservas internacionales crezca (pues el 35 % de nuestra reserva está en oro y al ser un activo de refugio, su precio subirá). Además veremos una inflación más elevada, pues los productos importados incrementarán su precio, y aquellos otros productos que Ecuador está despuntando en esa zona corran riesgo de ver reducida sus exportaciones.
Por ello urge de manera importante que el Ecuador acelere los acuerdos, continuando con una apertura comercial inteligente a través de acuerdos comerciales y diversificación de la oferta exportable; avanzar a reducir la dependencia del petróleo, entre otras estrategias que permitan mejorar nuestra competitividad. Solo en banano estamos hablando de que las pérdidas podrían estar ubicándose en 2 millones de cajas menos en cada mes que tendrían que redireccionarse a otros mercados, lo que trae sin duda aumentos en los costos logísticos para esta y otros productos que exportemos, provocando pérdidas a los productos y exportadores ecuatorianos ante esta nueva volatilidad geopolítica que existe. Ecuador tiene que avanzar en una mayor inserción en el mercado global. (O)
Publicidad
Jorge Calderón Salazar, académico y analista económico, Guayaquil









![[En Vivo] Emelec vs. Orense SC, por la fecha 4 de la Liga Pro](https://www.eluniverso.com/resizer/v2/4SHABAZYWRDAXPHAKIUEVJJA6E.jpg?auth=1d688aa2638339c00b8ca4335fbfd0262e5f796303a8e4513cb5961f847144a4&width=80&height=80&quality=75&smart=true)







