¿Por qué se incrementaron los casos en Guayaquil? Al principio de marzo de este año arribaron al aeropuerto de la ciudad personas provenientes de Italia y España, donde el COVID-19 ya empezaba a expandirse, una de ellas fue la paciente cero, que fue ingresada a una clínica privada y posteriormente al hospital público con diagnóstico confirmatorio. La autoridad de salud informa que las personas que ingresan al país permanezcan en cuarentena en sus casas por quince días, la gente de diversos estratos sociales en el Guayas no hicieron caso a la disposición, asistieron a eventos sociales y deportivos dentro y fuera de la ciudad, lo que desencadenó la diseminación de esta enfermedad. Comenzaron los hospitales públicos y privados a llenarse de enfermos con manifestaciones respiratorias. El MSP dispuso que sea el Inspi el laboratorio oficial de los resultados del COVID-19 por PCR. El 25 de marzo de 2020, mediante decreto ejecutivo, el presidente dispone cuarentena entre 14:00 y 05:00 del siguiente día. En los hospitales públicos y privados de Guayaquil comienzan a fallecer las personas, la gente entra en pánico por la pandemia decretada por la OMS, el diagnóstico de los fallecidos fue por paro cardiorrespiratorio, no pudiendo hacerles autopsias a ninguno de los muertos, lo cual incrementó la cifra de fallecidos. Luego, el personal sanitario de los hospitales comienza a contagiarse por cuanto el implemento de protección no era el apropiado para el riesgo de un virus desconocido. El Gobierno dispone de inmediato que se entreguen equipos completos de protección para los médicos y enfermeras que estén en las áreas críticas de estos hospitales públicos y también que se provea de equipos básicos de protección para todo el personal sanitario, fuerzas armadas, policía, aseo sanitario u otros. La curva seguía creciendo, por el fallecimiento de médicos particulares y ciudadanos de diferentes clases sociales. Otros, con sintomatología leve fueron restableciéndose en sus hogares y muy pocos a nivel hospitalario; el Gobierno decide difundir a través de los medios de comunicación la importancia de quedarse en casa en todo el territorio ecuatoriano; comienza el reporte de casos en otras provincias del país.

Esto no pasaba si se hubiera hecho desde el comienzo del primer brote lo siguiente: 1.- Poner en cuarentena a todo viajero proveniente del exterior mínimo 21 días en hoteles y residencias cercanas al aeropuerto vigilados por la policía y no mandarlos a la casa. 2.- implementación de equipo de nivel 3 a todo el personal sanitario que estén en los hospitales públicos y privados. 3.- Testear a la población por sectores asintomáticos y aislar a la población enferma y contactos en áreas independientes, sean edificios o carpas-sanitarias, vigilados por la policía. 4. Obligar a la población al uso de mascarillas y guantes fuera de su hogar. 5.- Fumigación en las calles, casas, edificios con hidróxido de aluminio o de cloro por sectores. 6.- Realizar autopsia a toda persona fallecida.

El Gobierno debe trabajar ya con expertos en bioseguridad y de estrategia sanitaria para la poscuarentena, una reinfección sería de fatales consecuencias para el país. (O)