Los empleados del estudio jurídico Mossack Fonseca (Mossfon) entraron en apuros recién iniciado el mes de junio de 2012. Uno de sus clientes, Antonio Peré Ycaza, necesitaba tener una empresa en Panamá dedicada a la consultoría en el mercado de hidrocarburos. “El cliente necesita todo listo para el jueves 21 de junio” fue la consigna. Tenían tres semanas para hacer el trámite.