Durante el mes de noviembre se darán algunos sucesos astronómicos para deleite de muchos. Entre estos espectáculos están dos lluvias de meteoros además de la Luna en su máximo esplendor.

Lluvia de meteoros Tauridas, 4 - 5 de noviembre

La lluvia de meteoros Tauridas es un fenómeno astronómico que ocurre cada año, generalmente entre el 1 de septiembre y el 30 de noviembre, con un pico alrededor del 5 y 6 de noviembre.

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Esta lluvia se origina de los restos del cometa Encke y se caracteriza por meteoros brillantes y lentos, que a menudo dejan trazas luminosas en el cielo.

Aunque no es la lluvia de meteoros más activa, las Tauridas son conocidos por sus meteoroides más grandes, lo que puede resultar en meteoros especialmente brillantes, conocidos como “fireballs” o “bólidos”.

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Su visualización puede verse afectada por la luz de la Luna, así que es ideal encontrar un lugar oscuro y alejado de la contaminación lumínica para disfrutar del espectáculo. Si te interesa la astronomía, ¡es un buen momento para mirar al cielo!

Luna de Castor, 15 de noviembre

La Luna de Castor, conocida como superluna, es un fenómeno que ocurre cuando la luna llena se encuentra en su punto más cercano a la Tierra, lo que la hace lucir más grande y brillante de lo habitual.

El nombre “Luna de Castor” proviene de la tradición de los nativos americanos, que lo asociaban con el tiempo de caza de castores. Este tipo de superluna se considera una excelente oportunidad para observar y fotografiar la luna.

Lluvia de meteoros Leónidas, 17 - 18 de noviembre

Alrededor del 17 de noviembre será posible observar las Leónidas, la lluvia más activa del mes, con mayor actividad en la noche del 17 de noviembre, con 20 estrellas fugaces por hora. Sin embargo, la Luna que entrará en fase llena el 19 de noviembre podrá entorpecer admirar la lluvia de meteoros.

Las Leónidas irradian desde la constelación de Leo entre las de Cáncer y la Osa Mayor y viajan a velocidades de 71 kilómetros por segundo. Se consideran algunos de los meteoros más rápidos que existen.

Estas piezas de desechos espaciales se originan en el cometa 55P / Tempel-Tuttle, que tarda 33 años en orbitar el Sol.

Este pequeño cometa cuyo núcleo mide solo aproximadamente 2,24 millas (3,6 kilómetros) de ancho, se denomina Tempel-Tuttle porque fue descubierto dos veces de forma independiente: en 1865 y 1866 por Ernst Tempel y Horace Tuttle, respectivamente.

Cada cada 33 años, más o menos, los espectadores en la Tierra pueden experimentar una tormenta Leónidas que puede alcanzar su punto máximo con cientos o miles de meteoros vistos por hora, dependiendo de la ubicación del observador.

La última tormenta de meteoros Leónidas tuvo lugar en 2002, según la NASA, por lo que el espectáculo extremadamente brillante se volverá a dar en 2035, aproximadamente. (I)