Científicos y las principales entidades espaciales han emitido una advertencia conjunta sobre un inusual incremento en la actividad solar, el cual se mantendría, según estimaciones, hasta el 5 de abril de 2025.

Este fenómeno podría generar tormentas geomagnéticas de mediana y alta intensidad, así como la aparición de auroras boreales.

Publicidad

El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC, por sus siglas en inglés), junto a la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), señalaron que varias explosiones provenientes de manchas solares activas han liberado partículas cargadas y radiación electromagnética.

Publicidad

El 28 de marzo de 2025, una llamarada de clase X1.1 fue detectada por la región AR4046, y otra de clase M5.6, ocurrida el 1 de abril, ambas con dirección hacia nuestro planeta.

El fenómeno ocurre en el marco del llamado “máximo solar”, una etapa que forma parte del ciclo natural de actividad del Sol y que se presenta aproximadamente cada 11 años. Durante este periodo, es común que aumenten tanto la frecuencia como la magnitud de los eventos solares.

Además de los posibles inconvenientes tecnológicos, este tipo de tormentas puede tener un efecto visual impresionante. La interacción entre las partículas solares y la atmósfera terrestre produce auroras boreales, las cuales podrían observarse en zonas inhabituales del hemisferio norte si la intensidad del fenómeno se mantiene.

Publicidad

Los observatorios espaciales SOHO, STEREO y DSCOVR continúan con la vigilancia constante del comportamiento solar, mientras expertos en climatología espacial trabajan en modelos de predicción más precisos para emitir alertas tempranas.

Aunque por ahora no se han reportado daños mayores, las autoridades recomiendan a operadores de infraestructura crítica mantenerse atentos ante cualquier señal de perturbación.

Publicidad

(I)