Más del 5% de la población mundial (430 millones de personas) padece una pérdida de audición discapacitante y requiere rehabilitación. Por eso, es importante seguir algunas medidas de cuidado para protegerlos, más aún cuando las personas se exponen al agua de mar, a la arena y al cloro. “Mientras disfrutamos de las cálidas temperaturas y las actividades al aire libre, también debemos estar conscientes de las posibles infecciones auditivas”, explica Erika Martí, terapista de lenguaje de GAES Ecuador.