A principios del siglo XX, la primera menstruación o menarquia llegaba, en promedio, a los 13 o 14 años. A inicios del siglo XXI se ha estabilizado entre los 12 y 13 años. No significa que haya que esperar a este momento para hablar con las niñas. Esa y otras conversaciones deben ocurrir mucho antes. Idealmente, el primer periodo no debería tomar por sorpresa a ninguna niña.


