A primera vista, las piezas de Luzma Joyas llaman la atención por su tamaño, su presencia y su carácter escultórico. Anillos largos que cubren casi todo el dedo, aretes de metal martillado con símbolos grabados, collares que mezclan bronce con madera, semillas o piedras. No son accesorios discretos ni pensados para pasar desapercibidos. Son piezas que ocupan espacio, que buscan ser vistas y que, en muchos casos, funcionan como objetos artísticos.