Ecuador es un país megadiverso en flora y fauna. Precisamente esto lo convierte en blanco de redes de tráfico de especies silvestres. Esto se refleja en las cifras de animales rescatados y retenidos, que han ido en aumento, por ejemplo: en 2018, 3.817 individuos; en 2019, 4.082; en 2020, 4.645; y, en 2021 (ene.-sep.), 4.735, según los registros policiales.