Cuenta con más de medio millón de seguidores en la red social Instagram, donde muestra parte de su vida cotidiana y expone algunas de sus facetas. La ecuatoriana Krysthel Chuchuca es una mujer que quizás usted conoció primero como actriz, cuando trabajó en producciones como Sharon la Hechicera y La Trinity, de Ecuavisa.
Su rostro pudo haber quedado grabado en su memoria por su participación en la pantalla chica, pero quizás también por Loli Lolita, su emprendimiento de moda el cual comenzó en noviembre del 2016, o por las imágenes de sus viajes a Europa que publica en su cuenta personal de Instagram, al puro estilo de una influencer.
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Sea cual sea la razón, estas solo son las inclinaciones que lleva consigo la oriunda de Machala, quien fue criada en Pasaje. Krysthel conversa con La Revista y se sincera sobre ellas a continuación.
¿Qué ha significado emprender en tu vida?
Realmente ha sido una constante en mi vida. Me considero una emprendedora desde siempre, porque esto no aparece con Loli Lolita, sino que desde la escuela. Vendía stickers y siempre buscaba alguna necesidad para poder atacar (risas). Cuando fundé Loli, sabía que todos estos intentos de alguna manera me pulieron para convertirlo en una empresa, que es lo que he hecho y hay un gran camino detrás de eso. Si me preguntas, así como siento que nací mujer y actriz, siento que también nací emprendedora.
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¿Cómo pasa un día común y corriente en tu vida?
Es bastante activo. Me considero una persona muy activa, hago mucho deporte y trato de llevar una vida organizada para poder cumplir con todas mis metas y actividades. Si es un día normal, tengo mi rutina: levantarme, ducharme, vestirme, arreglarme, desayunar e ir a la empresa.
Reviso la producción diaria también en el taller, me reúno con los jefes de cada área, veo que todo esté correcto, me involucro muchísimo en la parte de marketing y ventas. Ahí se me fue ya todo el día, hasta las cinco de la tarde. También busco espacio para entrenar, ir a ver a mi hija, cenar con ella y dedicarle tiempo.
¿Cuáles son tus rutinas?
Le doy mucha importancia a mi alimentación. Es algo que no lo tomo a la ligera, pues necesito tiempo para desayunar bien, almorzar a la hora adecuada. Llevar una vida saludable ha sido parte de que yo pueda lograr mis objetivos.
¿Qué crees que fue clave en el éxito de Loli Lolita?
Como marca y en mi vida personal creo que la clave del éxito ha sido persistir, insistir y jamás desistir. En el emprendimiento no puedes tirar la toalla fácilmente y realmente todos los días se te presentan situaciones que te hacen pensar que debes hacerlo. Persistencia, resistencia y un enfoque claro son necesarios. La innovación también es clave. Este 2025 vamos a dar nuestros primeros pasos fuera del país. Hemos trabajado bastante y la hora llegó.
¿Piensas en regresar al mundo de la actuación?
Esa es una etapa que nunca voy a cerrar, porque sería como renunciar a una parte de mi vida. Yo siento que nací con un talento que Dios me dio. Pero definitivamente en este momento, mi rol principal es el de empresaria y me hace feliz.
¿Te han hecho alguna oferta para volver a la TV?
Gracias a Dios en el último canal que yo estuve, donde hice todas mis novelas, siempre he tenido las puertas abiertas y he estado constantemente en conversaciones y en castings, pero todavía no he encontrado el momento de mi vida donde yo sienta que puedo hacer un mix entre mi yo actriz y mi yo empresaria. Estoy en un momento de mi vida en el que debo buscar una oportunidad que me permita hacer las dos al mismo tiempo y eso no es fácil.
¿Cómo equilibras el trabajo y tu rol como una madre?
Definitivamente es un reto, porque un niño requiere muchísima atención y si no tienes la ayuda necesaria, tu vida se puede volver caótica. Mi Amelia es mi prioridad en todo, en mi vida, en mis decisiones... Ella es lo que yo más amo en la vida y trato de ser lo más organizada posible para que mis otras funciones y labores no choquen o que yo tenga que sentir que es un sacrificio.
Jamás va a serlo. Tengo que ser muy sincera, sí me cuesta y no quiero romantizar esto, porque como todo en la vida, también tiene su precio. Tal vez mi precio es que tenga una vida muy movida y que siempre tenga que vivir contra reloj, pero estoy dispuesta a pagarlo.
¿A tu hija Amelia le llama la atención tu trabajo?
No sé si le llame la atención, pero le veo mucho talento. Veo cosas en ella que digo “wow, yo era así cuando empecé”. Siento que tiene mucho talento y potencial como actriz. No sé si dentro de su personalidad disfrute lo que requiere ser una imagen pública o estar bajo el lente público. Ahí no lo creo, ¿sabes? Tal vez está muy chiquita, pero que si le veo potencial, tiene un montón. Ella es una niña con un carácter muy especial, es encantadora.
Te casas pronto, ¿cómo será esa boda soñada?
Voy a ser supersincera, aún no he organizado absolutamente nada (risas). Me pidieron matrimonio en mi cumpleaños en noviembre de 2024 y sí fue una sorpresa. Si bien es cierto era un tema que lo hablé muchísimo con mi pareja, no lo veía venir tan pronto. Es un suceso muy importante en mi vida al que le tengo que dedicar tiempo y quiero que salga como lo soñé.
Nunca me ha llamado la atención ni he tenido el sueño de una gran boda. Me gustan las cosas muy chiquitas, con mucho gusto, muy pocas personas, pero que se sienta bien. Todavía no tenemos fecha, pero definitivamente va a ser fuera del país.
¿Cómo fue que conociste a tu futuro esposo?
Fue aquí en Guayaquil. Él es asesor y consultor político y teníamos una amiga en común, pero no lo conocí hasta el último día que estuvo en el país. En su casa hicieron una despedida y le dijo a mi colaboradora que me invitara. Me preguntó, pero yo dije que tenía pilates, ir a recoger a Amelia y hacer tareas con ella. Ese día yo terminé todas mis labores casi que a las diez y estando ya en la cama, pensé en ir un ratito. Me puse lo primero que vi, ni me maquillé y fui.
¿Cuál fue tu primera impresión de él?
Me pareció demasiado curioso, porque me preguntó muchas cosas y eso me dio risa. Me pareció gracioso. Esa fue mi primera impresión. Él es un hombre físicamente muy guapo y llama demasiado la atención, pero a mí no me llamó la atención su físico primero. Claro que ahora lo veo y todos los días de mi vida me impacta, pero en ese momento lo que realmente me llamó la atención fue su buen sentido del humor.
A mí me gusta la gente que me hace reír y pasar bien. Me encanta. Nos conocimos y no se movió nunca más de mi lado.
¿Cómo es el vínculo que él ha construido con tu hija?
Fui muy cuidadosa con ese tema cuando recién empecé a salir con él, la relación la hicimos pública a los casi siete meses recién. Toda mi vida he sido cuidadosa con temas de mi vida personal. Es más, son temas que yo no los topo. A lo largo de los años, la vida, mi trabajo y carrera me han demostrado que ese es el camino. Al principio las citas con ellos eran muy esporádicas y puntuales, porque esa era mi manera como madre de proteger a Amelia.
Fue de poco a poco y ahora solo te puedo decir que son mejores amigos (risas). Es impresionante lo bien que se llevan. Él es muy gracioso y a veces también es medio infantil. Ella tiene un carácter divino y la gente la adora. En diciembre de 2024 conoció a la familia de Víctor y quedaron enamorados de ella. Ese amor se veía genuino y se sentía natural.
Eres ‘prima’ y mánager de Michael Morales, peleador de UFC. ¿Cómo es la dinámica?
Desde que Michael ganó su primera pelea fui su mánager. Tiene una gran carrera que él solito se la ha ganado, porque realmente su desempeño ha sido sorprendente y está invicto hasta el momento. Diría que mi hermano es su confidente, hablan todo el tiempo y ambos son hombres (risas).
Para una mujer entrar en un negocio casi 100 % masculino es definitivamente desafiante, pero Michael hace que las cosas sean fáciles porque es un niño extremadamente disciplinado, es un soldadito enfocado y no da problemas nunca. Él se ha encargado de darme mi lugar en cada una de las conversaciones y negociaciones alrededor de su carrera. Él siempre dice: “Aquí está mi prima”.
¿Tienes algún recuerdo en especial que atesoras con él?
Nuestras casas en Pasaje, la de mi abuelito y la de la abuelita de él, estaban muy cerquita. De hecho, nosotros no somos primos de sangre, somos primos de crianza y tampoco somos la primera generación sino la tercera. Nuestras madres son hermanas porque fueron criadas juntas toda la vida, al igual que nuestros abuelos. Recuerdo una vez cuando Michael era chiquito y tenía 4 o 5 años, estaba corriendo en el patio de la casa, porque siempre fue un niño muy activo.
Justamente habían matado una gallina para el almuerzo y había un hueso en el piso, que Michael se terminó clavando en la planta del pie. Entonces, la abuelita de Michael, que es la reina de las recetas medicinales, simplemente lo acostó, le tapó la boca y le sacó el hueso de una sola. Desde ahí me di cuenta de que era un niño muy fuerte, porque no lloró. Es todo un guerrero, un valiente. (E)