Toda persona, si vive lo suficiente, experimentará en su vida al menos una enfermedad ocular que motive una visita al médico especialista. Mientras que algunas enfermedades oculares causan deficiencia visual, otras no, aunque pueden causar dificultades personales y financieras. Aproximadamente 1.300 millones de personas en el mundo viven con alguna forma de deficiencia visual; la mayoría tiene más de 50 años de edad.