“Me demoré mucho tiempo escribiéndola, porque quería que la canción fuera perfecta”, recuerda hoy el cantante ecuatoriano Francisco Terán sobre el momento en que compuso su éxito Negra (1998), escrito muy especialmente para su hija Gabriela, hoy radicada en Estados Unidos y que también está inmersa en la industria musical, siguiendo el legado de su padre.