La compañía sueca Saab AB notificó al gobierno del Perú que se retirará del proceso de adquisición de nuevos aviones de combate si no recibe una invitación formal para presentar su propuesta final basada en el modelo Gripen E/F.

En una carta remitida el 10 de abril al Ministerio de Defensa peruano, el vicepresidente senior y jefe de Aeronáutica de la firma, Lars Tossman, otorgó un plazo de dos días hábiles —que venció el miércoles 15 de abril— para conocer la decisión oficial. En la misiva, el ejecutivo reiteró la capacidad de Saab para suministrar 24 aeronaves conforme a los requisitos técnicos y dentro del presupuesto establecido.

La propuesta incluye, además, un programa de compensaciones industriales (offset) orientado a fortalecer a más de 1.800 micro, pequeñas y medianas empresas peruanas y generar más de 8.000 empleos en distintas regiones del país. No obstante, la compañía indicó que la vigencia de su oferta inicial ha expirado y que, hasta la fecha, no ha recibido solicitud para presentar una nueva propuesta formal.

El pronunciamiento pone en duda la versión oficial de que el Perú continúa evaluando tres alternativas: el F-16 Block 70 de Lockheed Martin, el Rafale F4 de Dassault Aviation, y el Gripen E/F de Saab. Según Tossman, el país sudamericano culminó en el primer semestre de 2025 una evaluación técnica que identificó a estas tres aeronaves como opciones adecuadas.

Sin embargo, la empresa sueca sostiene que no ha sido convocada para sustentar ni actualizar su oferta, a diferencia de lo ocurrido con representantes de Lockheed Martin, que mantuvieron varias reuniones con autoridades del Ministerio de Defensa entre marzo y abril para negociar la eventual venta de 24 cazas F-16.

En ese contexto, reportes periodísticos locales señalaron el 14 de abril que el gobierno peruano habría decidido avanzar en la contratación del F-16 Block 70 en un proceso bajo reserva, sin la apertura formal de sobres anunciada previamente por el primer ministro, Luis Arroyo Sánchez.

En su carta, Tossman afirmó que, en ausencia de una solicitud para presentar una “Best and Final Offer” (BAFO), cualquier decisión futura se basaría en una evaluación sin participación del Gripen. “No podemos continuar en un proceso en el que no se nos ha dado la oportunidad de presentar una oferta válida”, señaló.

La comunicación también fue dirigida al ministro de Defensa, Carlos Díaz Dañino, en medio de cuestionamientos sobre la transparencia del proceso. Saab subrayó que respetará la decisión soberana del Perú, pero insistió en que una evaluación completa de todas las propuestas es necesaria para garantizar la equidad en la contratación.

La oferta de Saab asciende a unos 3.500 millones de dólares por 24 unidades e incluye posibilidades de coproducción en fases de fabricación y ensamblaje. La definición del programa de renovación de la flota de combate coincide con el actual proceso electoral peruano, cuyo desenlace determinará al próximo presidente que asumirá el 28 de julio. (I)