En 2027 empezaría la construcción de dos nuevas centrales hidroeléctricas impulsadas por el sector privado, que en conjunto tendrían una capacidad de generación de alrededor de 100 megavatios (MW).
Los proyectos están liderados por la compañía Novacero, productora de acero, que conserva una participación mayoritaria de las centrales y trabaja con socios locales y especialistas.
Ramiro Garzón, presidente de Novacero, señaló que cada central tendrá una capacidad de generación de 50 megavatios (MW) y costaría más de $ 100 millones, con una inversión estimada de $ 2,5 millones por megavatio.
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Indicó que una de las hidroeléctricas se ubicará en el noroccidente del país, entre las provincias de Pichincha y Santo Domingo de los Tsáchilas; mientras que la otra se levantará en la zona sur, cerca de Cañar.
El ejecutivo mencionó que están en proceso varios trámites finales con entidades gubernamentales, que se espera culminar en unos cuatro meses, con lo cual se podrán iniciar las obras.
Con base en esta expectativa, la construcción de las hidroeléctricas podría arrancar en los primeros meses de 2027, anticipó.
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“Hay un proceso que hay que seguir dentro de lo que son adjudicaciones como de aguas, licencias ambientales; hay que tener el sitio a donde sería la conexión definitiva de esa energía. Estamos en toda esa etapa de cumplir todos esos procedimientos para tener lo que se llama el ready to build, listos para construir. Aspiramos a que en el primer trimestre del próximo año empecemos con este tipo de trabajos”, explicó.
La edificación de las centrales tomaría tres años. Sin embargo, se harán esfuerzos para tratar de reducir el tiempo, “porque la necesidad de energía para, en este caso, nuestra empresa y para el país es urgente”, dijo Garzón.
Parte de la electricidad que produzcan las hidroeléctricas servirá para cubrir el consumo de Novacero, ya que solo la planta de función de acero, que opera en el sector de Lasso (Cotopaxi), demanda cerca de 40 megavatios, indicó el presidente de la compañía.
Lo demás se comercializará a empresas privadas que requieran abastecimiento de energía.
Mientras avanzan los procesos para las dos plantas, la empresa evalúa un tercer proyecto hidroeléctrico que se ubicaría en el Oriente, anunció Ramiro Garzón.
“La preocupación que siempre tenemos es cuál zona dentro del país es la mejor para realizar este tipo de inversiones. Y, como tal, buscamos asegurar la provisión de energía, independientemente de la zona donde haya cierta recesión en lo que tiene que ver con lluvias, o sea, un periodo seco. Hemos buscado entrar en el negocio eléctrico, en el sentido de diversificar las zonas donde vamos a invertir”, señaló.
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La capacidad de generación de la tercera hidroeléctrica sería similar a las otras dos. Es un tema que todavía no está definido porque el proyecto está en fase de estudio.
En 2025, Novacero instaló en su planta de Guayaquil un sistema fotovoltaico de 4,2 megavatios pico (MWp), que abastece aproximadamente el 90 % de su demanda de energía eléctrica, que representa 500.000 KWh mensuales.
El sistema está compuesto por 7.002 paneles solares que cubren 34.000 metros cuadrados que equivalen a cuatro canchas de fútbol. El montaje significó una inversión de $ 2,5 millones.
Debido al estiaje que actualmente enfrenta el país, con escasas lluvias en zonas estratégicas que inciden en la generación de energía, la planta de función de acero ha tenido que suspender temporalmente sus actividades. Sin embargo, el gerente de la empresa, Christian Olalla, aseguró que pese a ese desafío, la compañía ha podido cumplir con sus compromisos con clientes, con las reservas almacenadas. (I)






