En su expresión, a la atleta Marizol Landázuri se le nota bronca. Una bronca interna porque nunca se detuvo en la lucha de buscar su objetivo y aunque reconoce que estuvo a punto de abandonar el deporte, sus lágrimas y las de su madre hoy tienen su recompensa con la clasificación a Juegos Olímpicos, junto a Ángela Tenorio, Anahí Ortiz y Virginia Villalba.