Aunque el deporte fue declarado política de Estado, en marzo del 2022, según el decreto firmado por Guillermo Lasso, presidente de la República, cada viaje al extranjero de un deportista nacional, o de una delegación -sea numerosa o no- implica la repetición de un hecho que parece permanente: dificultades por el retardo de la entrega de las obligaciones financieras. Este problema, en sus diversas variantes, ha sido denunciado por federaciones ecuatorianas por deporte, por el Comité Paralímpico Ecuatoriano, y por el Comité Olímpico Ecuatoriano (COE) cada vez que se produjo.