En pleno estado de gracia y en racha victoriosa, Jhonatan Lagarto Narváez (UAE) tiró de inteligencia para regalar a Ecuador un triplete como vencedor de la undécima etapa, disputada este miércoles, 20 de mayo, entre Porcari y Chiavari, de 195 km, en la que superó al esprint en los últimos metros al español Enric Mas (Movistar), una jornada en la que prolongó el sueño rosa el portugués Afonso Eulálio.

Imparable, Narváez (El Playón de San Francisco, 29 años) ofreció al UAE la cuarta victoria. El Lagarto lució por tercera vez con los brazos en alto la bandera de su país que le adorna el pecho, ganándole la partida por velocidad a Enric Mas, a quien superó con autoridad en la recta de meta. Tres etapas en once jornadas son un botín impensable para cualquier corredor.

En esta ocasión, Narváez firmó la hazaña “con inteligencia y piernas”, con un tiempo de 4 h 33 min 45 s, el mismo que Mas, frustrado en su intento después de haber sido protagonista en la formación y el desarrollo de la fuga del día.

Publicidad

Ambos aventajaron en 8 segundos al italiano Diego Ulissi, tercero. El pelotón con los favoritos cerró la jornada a 3,16 minutos.

El ciclista ecuatoriano Jhonatan Narváez, del equipo UAE Team Emirates-XRG, posa en el podio tras ganar la 11.ª etapa del Giro de Italia 2026 —la vuelta ciclista a Italia— entre Porcari y Chiavari, Italia, el 20 de mayo de 2026. Foto: Luca Bettini / AFP. Foto: AFP

En la general no hubo cambios. Afonso Eulálio sigue disfrutando de la vida en rosa con 27 segundos sobre Jonas Vingegaard y 1,57 minutos respecto del neerlandés Thymen Arensman. El primer español, undécimo, es Markel Beloki (EF Education), a 4,16.

Escapada tardía, se unen Enric Mas y Narváez

Después de múltiples ataques, la escapada del día se formó en el km 75 con doce hombres, con el mejor clasificado, Chris Harper (Pinarello), a más de 7 minutos. Junto con el australiano se esfumaron Planckaert, Nico Denz, Vlasov, Stuyven, Naberman, Bais, Crescioli, Hoelgaard, Leknessund, Bettiol y Ulissi.

Publicidad

Publicidad

Hasta la mitad del recorrido, en la zona llana, la expedición voló, cubriendo más de 50 km en la primera hora. Superada la zona más amable, restaban unos últimos 90 km con cuatro ascensos y más de 1.700 metros de desnivel acumulado.

Subiendo el Passo del Termine (3.ª, 7,4 km al 4), la fuga aumentó a 17 hombres.

Publicidad

Se unieron, entre otros, Enric Mas, el infatigable ecuatoriano Jonathan Narváez y Scaroni, situado a 7 minutos del líder, Afonso Eulálio. Los tres saltaron del pelotón para propiciar la fusión. Una escapada de nivel que coronó con 2 minutos de adelanto sobre el pelotón.

Enric Mas en busca de su día de gloria

Enric Mas mostró ambición moviendo ficha en la Colle di Guaitarola (2.ª, 9,9 km al 6,2). El de Artá, sin opciones en la general, buscó la etapa tensando en la subida. La fuga marchaba viva, con alteraciones constantes. Por el alto pasó el líder del Movistar junto con Scaroni y Bais. El pelotón tiró la toalla cediendo 3 minutos.

Con los favoritos a su aire, la victoria estaba delante, con varios candidatos a levantar los brazos en Chiavari, junto a la costa de Liguria. En el descenso, una caída eliminó a Scaroni, Zana y Van Eeetvelt.

Llegó el turno de la Colla dei Scioli (3.ª, 5,7 km al 6,3), última dificultad puntuable, donde Mas, Narváez —en busca del triplete—, Harper, Vlasov y Ulissi quedaron al frente en la zona más dura del ascenso.

Publicidad

La renta se redujo respecto al grupo de favoritos. La razón: el ritmo impuesto por Vingegaard en los últimos kilómetros de subida para coronar y bajar primero el puerto evitando riesgos. El danés calcula y cuida el menor detalle para ganar el Giro de Italia y llegar al Tour de Francia lo más fresco posible y medirse de tú a tú con Pogacar.

Narváez, el Lagarto fue más ‘zorro’ que Mas

De nuevo atacó Enric Mas en la cota del kilómetro bonificado, un golpe de orgullo para salvar un Giro que pronto se torció en la general. El español dio la cara, pero se le puso a rueda Narváez, el peor aliado posible. Ambos cruzaron el alto con 20 segundos sobre los demás. Todo el esfuerzo para el mallorquín, el ecuatoriano tan a gusto a rueda: 2 km de duelo en el claro descenso hasta la meta.

Con la estrecha carretera en picado abrió ruta Narváez. Riesgo en pos de la victoria. Ahora Enric le veía el dorsal al rival entre curva y curva, un serpenteo con el chasis en juego. El duelo al esprint estaba claro en favor del Lagarto, más rápido que el español, por lo que Enric intentó sorprender atacando desde lejos.

No hubo manera de balear. La batalla estaba perdida. Narváez prometió desde la salida de Bulgaria “ganar tres etapas” y ha clavado el pronóstico. Un estratega de los elegidos, listo como él solo, capaz de llenarse de gloria después de controlar la etapa a su antojo. Por ambición no quedará, y el Lagarto, extriatleta que heredó el apodo de su hermano, también ciclista, aspira a más. Y tiene palabra.

Duodécima etapa con final de clásica

Este jueves, 21 de mayo, se disputa la duodécima etapa entre Imperia y Novi Ligure, de 175 km. Una nueva jornada propicia para una escapada, sin descartar un esprint para “rematadores” por el final ascendente. Pasado el ecuador del recorrido, dos dificultades de tercera categoría, Colle Giovo (11,4 km al 4,2) y Bric Berton (5,5 km al 5,9). Cerca de meta puede resultar clave el repecho de 600 metros al 7,2. (D)