Aunque en las últimas horas se han hecho más profundos los acercamientos, a estas alturas el progreso es escaso y no se ha llegado a un acuerdo definitivo entre los dueños de los equipos y el sindicato de beisbolistas, sigue paralizada la actividad en las Grandes Ligas. Todos los propietarios poseen enormes fortunas y la cúpula de los peloteros estelares también tiene contratos multianuales de bastante dinero. Son muchos los aspectos que separan a ambos bandos y lo hasta ahora tratado y aprobado son temas cosméticos y no de fondo.