Guillermo Almada dirigió al último Barcelona Sporting Club que fue campeón de Ecuador con un estilo de juego acorde al ADN de la institución: el que da prioridad a la ofensiva (una postura a la que, por historia, los canarios están “condenados” a respetar fielmente en cualquier cancha del país) y no a la precaución excesiva, al contragolpe, a la tendencia defensiva que se trata de encubrir con el disfraz del “equilibrio”. El equipo del 2016, dirigido por el uruguayo, fue avasallador donde se presentó y se quedó con la corona como ganador de la primera y segunda etapa del torneo nacional.