En enero el 2005 el Tribunal Electoral canario dispuso la realización de comicios presidenciales en Barcelona Sporting Club, pese a que por la descalificación de un aspirante quedó en contienda un candidato único. Dos décadas después de aquello, en el mismo escenario, el Tribunal Electoral barcelonista resolvió, tras inhabilitar a un pretendiente a la máxima dignidad, nombrar directamente presidente al postulante único. No hubo este año posibilidad para que los socios amarillos depositen sus votos en las urnas.