Fue el quinto enfrentamiento entre River Plate, del técnico Marcelo Gallardo, y un equipo dirigido por Gabriel Milito, quien está a cargo de Argentinos Juniors. Este duelo correspondiente a los octavos de la Copa Libertadores, que registró un empate a 1, fue el fiel reflejo de cómo Milito se convirtió en un especialista en neutralizar el juego de Gallardo.