Lionel Messi fue derribado por un aficionado que ingresó al campo de juego con la intención de tomarse una fotografía durante los minutos finales del amistoso entre Inter Miami e Independiente del Valle en el estadio Juan Ramón Loubriel. La caída se produjo cuando el hincha lo abrazó por la espalda y, en el intento del equipo de seguridad por reducir al invasor, ambos terminaron llevándose al argentino al suelo.


