Superados ya los cuatro minutos del tiempo añadido, en el enésimo saque de banda larguísimo al área, Adli remachó un barullo, dio la victoria en la última jugada del partido al Bournemouth, entre la euforia de Andoni Iraola, y golpeó al Liverpool, enfadado por el último 3-2 final y derrotado diez jornadas después en la liga inglesa.


