Hay hechos que tan solo pueden suceder cuando la ilusión puede más que la lógica y eso es lo que ha originado el regreso de Dani Alves al Barça, un club que abandonó en 2016 enfadado por el trato del entonces presidente Josep María Bartomeu y que ahora abraza en épocas de penuria durante el segundo mandato del presidente que lo fichó en 2008, Joan Laporta, después del visto bueno de Xavi Hernández.