Nacida hace tres años en Guayaquil como una necesidad para dar competencia a equipos formativos, la Liga Premier Juvenil ha trascendido su propósito inicial.

Hoy, con una estructura que emula el profesionalismo del fútbol de primera y una demanda que supera su capacidad logística, el certamen se proyecta como el embrión de una gran liga de desarrollo a nivel nacional.

Su objetivo es claro: convertirse en un referente perenne para la formación de nuevos talentos en Ecuador.

Publicidad

El éxito y la alta demanda del torneo, que este año cuenta con 34 equipos en cuatro categorías (sub-12, sub-14, sub-16 y sub-18), no es casualidad.

La organización ha implementado un sistema que replica las exigencias del fútbol profesional, una característica que lo distingue y atrae a los clubes.

“Realmente lo que buscamos es que el entrenador entienda lo que es una cuenta regresiva, lo que es una planilla, un informe arbitral, lo mismo los chicos”, explica Rafael Aguirre Boloña, vocero de la Liga Premier Juvenil, en diálogo con EL UNIVERSO.

Publicidad

Publicidad

Cada partido, disputado los fines de semana en la Ciudad Deportiva Carlos Pérez Perasso, se maneja con planillas de juego, actas de sanciones, ternas arbitrales con intercomunicadores, paletas para los cambios y hasta pausas de hidratación obligatorias (cool breaks) debido al clima.

Además, se exige que los jugadores estén debidamente registrados en el sistema Comet, el registro oficial de la FIFA, asegurando que solo participen clubes genuinamente formativos.

Publicidad

“La intención es darled a los equipos profesionales una alternativa de un torneo muy serio, muy organizado para las formativas”, afirmó Aguirre, vocero del torneo.

El modelo ha demostrado ser exitoso. Este año, más de ocho equipos quedaron al margen por temas de capacidad, y el interés se extiende más allá de Guayas, con clubes de La Troncal, Vinces y Santa Elena que buscaron participar.

Este creciente interés es el motor de la siguiente fase del proyecto.

“La intención es que este torneo ya quede perenne y que sea un referente a nivel nacional, hacia allá apuntamos”, dijo Aguirre.

Publicidad

La ambición no se detiene en ser un torneo anual, sino en establecerse como una liga estable y replicar su modelo organizativo en otras ciudades del país.

Según Aguirre, ya se está trabajando en esa dirección. “Vamos en ese camino (...) la intención es generar que en cada lugar donde tenemos presencia poder generar estos torneos y a su vez ir conformando esta gran liga formativa que vamos a tener en el Ecuador próximamente".

Para construir una estructura de esta magnitud, la organización se apoya en una reglamentación estricta que busca educar a todos los actores del ecosistema del fútbol formativo.

Un ejemplo es la prohibición de que entrenadores o directivos se acerquen a jugadores de otros equipos para ofrecerles un traspaso durante la competencia.

“Si un club desea hacerlo, debe presentar una carta al comité organizador, y nosotros la trasladamos al club que tiene al chico para que puedan conversar”, detalló Aguirre.

Este procedimiento busca fomentar patrones normales de negociación y proteger tanto a los jóvenes talentos como a los clubes que invierten en su formación.

Es este nivel de seriedad y respeto por los procesos lo que, según sus organizadores, consolidará a la Liga Premier Juvenil como el semillero que el fútbol ecuatoriano necesita para su futuro. (D)