De Franz Beckenbauer (1945-2024) El País, de España, aseveró este lunes: “No se puede imprimir una huella más profunda que la que él deja en la memoria colectiva del fútbol”. En 1978 Guayaquil tuvo la fortuna de ver en acción a la máxima leyenda del balompié germano de todos los tiempos. El crack, entonces de 33 años, provocó una revolución desde que arribó al antiguo aeropuerto Simón Bolívar. El Káiser vino en calidad de figura estelar del célebre Cosmos de Nueva York, escuadra que se enfrentó a Barcelona SC en un histórico partido amistoso. Para ese formidable compromiso los canarios se reforzaron con tres elementos de Emelec.