El Barcelona ganó 3-1 al Nápoles este martes en la vuelta de octavos de final de la Champions, clasificándose para la siguiente fase del torneo continental por primera vez desde 2020.

Fermín adelantó al equipo azulgrana (15) y Joao Cancelo amplió la cuenta (17), antes de que Amir Rrahmani recortara para el Nápoles (30) y Robert Lewandowski pusiera el 3-1 (83), dejando la eliminatoria 4-2 a favor de los catalanes.

El Barcelona volverá a estar en cuartos de final de la Champions cuatro años después, mientras el Nápoles no sólo quedó eliminado sino que también perdió sus opciones de estar en el Mundial de Clubes.

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“Seguimos en esta competición, que teníamos mucha ilusión, el objetivo sigue intacto, así que estoy muy contento y muy feliz”, dijo Xavi Hernández tras el partido, convencido de que “el pase a cuartos es muy merecido”.

El equipo azulgrana acabó imponiéndose en un trabajado partido, en el que volvieron a brillar las jóvenes joyas azulgranas como Pau Cubarsí, Fermín o Lamine Yamal para impulsar a los locales.

Yamal volvió a ser una pesadilla por su banda derecha para la defensa del Nápoles, mientras Cubarsí, a sus 17 años, fue un auténtico muro en la zaga azulgrana, que acabaría siendo elegido mejor jugador del partido.

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“Estamos delante de una irrupción maravillosa para el Barcelona y para el fútbol español, estamos ante un central de máximo nivel y por muchos años”, dijo Xavi sobre Cubarsí.

El Barcelona empezó con mucha intensidad, presionando arriba y empujando al Nápoles, que buscaba sorprender con balones largos a la espalda de los defensores locales donde intentaba llegar Victor Osimhen.

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Los azulgranas fueron una apisonadora durante los primeros 20 minutos, en los que Fermín avisó con un disparo demasiado cruzado (9) y un globo demasiado alto ante la salida del portero Alex Meret (13).

El acoso local tuvo premio cuando Raphinha se fue hasta la línea de fondo para dejar un balón atrás, donde apareció Fermín para hacer el 1-0 (15).

Apenas dos minutos después, Raphinha estrelló un balón en el palo, pero el rechace lo recogió Joao Cancelo para disparar y hacer el 2-0 (17).

El Barcelona dominaba y tenía el encuentro bajo control, pero llegó el gol del Nápoles que cambió el dibujo del partido.

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Matteo Politano llegó hasta casi la línea de fondo y centró al área donde llegó Rrahmani para rematar al fondo de la portería azulgrana (30).

El tanto espoleó al Nápoles que empezó a llegar más impulsado por las bandas por sus laterales.

El portero azulgrana Marc-André Ter Stegen sacó una mano providencial a un remate de cabeza de Giovanni di Lorenzo que tuvo el empate en sus manos (34).

El Nápoles aprovechó que el Barcelona abandonó su ímpetu inicial para acercarse con más peligro a los dominios de Ter Stegen y meter balones al área desde las bandas.

Con el Nápoles tratando de llegar en velocidad, el Barcelona volvió a presionar arriba buscando recuperar cerca del área del equipo italiano impulsado por los cambios hechos por Xavi Hernández para refrescar a su conjunto.

“Hoy no lo hemos hecho bien. Hubo momentos en que hemos trabajado bien, pero han sido demasiado pocos”, lamentó el técnico del Nápoles, Francesco Calzona.

El Barcelona pudo ampliar su cuenta en una falta directa de Raphinha que sacó con dificultades Meret a córner (67).

El portero del Nápoles volvió a aparecer para despejar un disparo lejando de Ilkay Gundogan (74).

El arquero italiano fue el sostén de su equipo en varios momentos del partido, evitando una mayor renta de los azulgranas.

El Barcelona volvía a dominar y cerca del final, Sergi Roberto, cuya entrada por Fermín (60) había revitalizado al Barça, dejó un balón en boca de gol para el tanto de Lewandowski (83).

El Nápoles se lanzó a la desesperada en los últimos minutos, pero ya no podría dar la vuelta al partido pese a un último tiro al larguero del uruguayo Mathías Olivera (89). (D)