Suplente en las dos últimas victorias del Chelsea, Raheem Sterling resurgió contra el Burnley, al que remontó con dos acciones en un tramo de menos de diez minutos, desde la parte final de la primera parte, cuando provocó el 1-1 en propia puerta de Al Dakhil, hasta el inicio de la segunda, cuando una jugada individual promovió el penalti que transformó Cole Palmer en el 1-2, agrandado después al 1-3 por el atacante y cerrado con el 1-4 de Nico Jackson.