El Mundial de Corea-Japón 2002 marcó un antes y un después en la historia del fútbol ecuatoriano, pero su origen se sostiene en un dato clave: pocos jugadores que disputaron la primera Copa del Mundo de la Tricolor y el proceso de eliminatorias de ese certamen tenían la experiencia internacional que hoy es la base del equipo que participará en el grupo E de Estados Unidos, México y Canadá 2026.

Por ejemplo, Iván el Bam Bam Hurtado, histórico capitán de la selección, había pasado ya por el fútbol mexicano, en equipos como Tigres UANL y La Piedad, de acuerdo con registros del portal especializado Transfermarkt.

Y ya en febrero de 2002, el año del primer Mundial para la Tri, el defensa se incorporó a Barcelona SC, club en el que permaneció hasta diciembre.

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Jaime Iván Kaviedes, autor del gol de esa primera clasificación el 7 de noviembre de 2001 en el empate 1-1 frente a Uruguay, en Quito, tenía recorrido internacional aunque no por tiempos prolongados en México, Italia, España y Portugal.

Asimismo, el extremo Cléber Chalá jugó parte de la eliminatoria y hasta después de la Copa del Mundo Corea-Japón 2002 en el Southampton de Inglaterra, equipo del que también era parte Agustín Delgado.

Álex Aguinaga destacaba en el Necaxa, de México, y Ulises de la Cruz en el Hibernian de Escocia. Así se perfilaba la contada base internacional de una selección que aún daba sus primeros pasos en la élite.

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En ese momento, los tres últimos jugadores citados llegaban en etapa clave de sus carreras rumbo al Mundial 2002.

Agustín Delgado venía de ser el máximo goleador de las Eliminatorias sudamericanas con nueve tantos y había dado el salto al Southampton de la Premier League, aunque las lesiones condicionaron su continuidad y terminó jugando el Mundial bajo fuerte exigencia física.

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Álex Aguinaga era el líder futbolístico de la selección y referente del Necaxa de México, clave en la clasificación con su experiencia y visión de juego en el mediocampo.

Mientras que Ulises de la Cruz vivía un gran momento en el Hibernian de Escocia, donde se consolidó como uno de los mejores laterales derechos de la liga y pieza importante en la histórica clasificación de Ecuador a su primer Mundial.

En un país que todavía no había vivido la experiencia de una Copa del Mundo, ese grupo asumió la responsabilidad de abrir una ruta inédita para el fútbol ecuatoriano, en medio de la presión, la falta de credibilidad y un proceso que buscaba romper décadas de frustraciones.

Desde esa realidad, Ulises de la Cruz -histórico lateral derecho y referente de la selección- conversó con EL UNIVERSO sobre cómo ese camino cambió la historia de la Tri y del fútbol nacional.

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“La primera clasificación fue cumplir un sueño, darle alegría al país, poder nosotros como futbolistas de esa época sentirnos realizados con una deuda pendiente que tenía el fútbol ecuatoriano y nos permitió llenar de confianza, de cambiar la historia, de un grupo de compañeros bastante comprometidos”, señaló el exseleccionado.

QUITO (28-04-2026).- Ulises de la Cruz, ex futbolista ecuatoriano que jugó los Mundiales, Corea del Sur/Japón 2002 y Alemania 2006. Carlos Granja Medranda / EL UNIVERSO Foto: Carlos Granja Medranda

Para de la Cruz, el hecho de ser uno de los pocos legionarios en ese proceso también implicaba una carga especial dentro del grupo. La mirada estaba puesta en quienes jugaban en el exterior, aunque la responsabilidad era colectiva.

“Sí, existía una responsabilidad al militar en el fútbol exterior, la gente tenía mayor esperanza por lo que uno aprendía jugando en Escocia o en Inglaterra. Existía una presión de que no se nos pase el tiempo sin dejar ese camino para lo que hoy es Ecuador, para que ya sea mundialista”, recordó el exfutbolista hoy de 52 años.

El camino hacia Corea-Japón 2002 estuvo marcado por la reconstrucción de la confianza en una selección que, hasta entonces, no había logrado clasificar a una Copa del Mundo. Bajo la conducción de Hernán ‘Bolillo’ Gómez, el grupo entendió que el reto iba más allá del fútbol.

“De la mano del entrenador Bolillo Gómez existía una deuda histórica y nosotros íbamos por ese milagro de llevarle a Ecuador a ese primer mundial. Ecuador era el participante número ocho en Sudamérica, el sueño lejano estaba atrasado por varias eliminatorias. Ecuador no tenía jugadores de aeropuerto, jugadores de talla mundial, éramos unos principiantes”, dijo de la Cruz.

QUITO (28-04-2026).- Ulises de la Cruz, ex futbolista ecuatoriano que jugó los Mundiales, Corea del Sur/Japón 2002 y Alemania 2006. Carlos Granja Medranda / EL UNIVERSO Foto: Carlos Granja Medranda

Más allá de lo deportivo, el proceso también estuvo atravesado por momentos de tensión con la afición y la falta de respaldo en los inicios del camino clasificatorio.

“Recuerdo que al tercer partido que jugamos con Paraguay, íbamos perdiendo y toda la gente se salió del estadio. Era la poca credibilidad que existía hacia nosotros y había que hacer un Ecuador nuevo”, rememoró de la Cruz.

Ese contexto, lejos de debilitar al grupo, terminó fortaleciendo su unión interna y su mentalidad competitiva.

“Nos enseñaba a crecer personalmente, crecer futbolísticamente, a ser mejor compañeros, a ser un jugador que falle menos y que el resultado sea de todos”, mencionó.

Con el paso del tiempo, de la Cruz resume aquella primera clasificación al Mundial 2002 como el punto de partida de una nueva identidad.

Esa primera victoria en Corea-Japón ante Croacia consolidó el proceso y permitió a Ecuador entender que podía competir en la élite mundial.

En Alemania 2006, la selección ya mostraba otra cara: más madura, más consolidada y con mayor experiencia internacional, lo que permitió alcanzar la mejor participación de su historia hasta el momento.

Desde su paso por clubes como el Aston Villa y el Birmingham en Inglaterra, de la Cruz también reflexionó sobre cómo la experiencia europea cambió la mentalidad de los jugadores ecuatorianos y redujo la brecha con la élite mundial.

“Jugando cada semana con rivales de jerarquía, usted ya se acostumbra a ese nivel”, añadió.

Hoy, con una selección mucho más globalizada y con la mayoría de sus jugadores en el exterior, el exseleccionado valora la evolución. En la actualidad el país tiene en Willian Pacho, del Paris Saint Germain (PSG), al primer campeón ecuatoriano de la Champions League.

Y el central, puntal de la selección, irá por la revalidación del título con su equipo el próximo 30 de mayo ante el Arsenal de otro ecuatoriano: Piero Hincapié que ayer ya festejó su primera corona de Premier League.

“Que el fútbol ecuatoriano está para competir, ya no es el rival chico, ya no es ese Ecuador que lo ven por encima del hombro, sino que ya tiene jugadores de aspiraciones”.

Ecuador participará en este 2026 en su quinto Mundial. Ya estuvo en Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Brasil 2014 y Qatar 2022.

La Copa del Mundo en Norteamérica se jugará entre el 11 de junio y 19 de julio.

La Tri debutará el domingo 14 de junio ante Costa de Marfil en el Lincoln Financial Field de Filadelfia (18:00), luego enfrentará a Curazao el sábado 20 de junio en el Arrowhead Stadium de Kansas City (19:00), y cerrará la fase de grupos el jueves 25 de junio ante Alemania en el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Jersey (15:00). (D)