Aunque ahora juega menos minutos que hasta hace algunos meses, a Felipe Caicedo nadie le quita en la Lazio su estatus de héroe. Ese aspecto ya es indiscutido. Y más allá de cuál sea el destino deportivo del ariete en el club romano, ya se aseguró un lugar “en las enciclopedias del fútbol italiano” (como decía el periodismo deportivo de ese país hace cuatro meses, cuando el delantero marcó, para variar, un tanto agónico para empatar a 1 con Juventus), por sus constantes goles de último minuto, que han evitado derrotas de su club o le han dado victorias cuando parecía imposible.