La llegada de Octavio Rivero a Universidad de Chile no solo remeció el mercado de fichajes, sino que también reactivó una frase del pasado que hoy vuelve a generar ruido en el fútbol chileno.

Nunca jugaría ahí”, dijo en su momento el delantero uruguayo, en referencia a la U, cuando se declaraba plenamente identificado con Colo-Colo, club en el que militó y con el que construyó un fuerte vínculo emocional.

La declaración, realizada años atrás en una entrevista radial, fue contundente: Rivero aseguraba sentirse parte del mundo albo y descartaba vestir la camiseta azul por respeto a esa identificación.

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Sin embargo, el paso del tiempo, los cambios de contexto y las dinámicas propias del fútbol profesional terminaron por contradecir esas palabras, hoy rescatadas por hinchas y medios tras confirmarse su fichaje por el cuadro universitario.

El caso vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente en el fútbol sudamericano: las promesas del pasado frente a las realidades del presente.

Rivero llega a la U con el desafío deportivo de responder en la cancha, mientras fuera de ella deberá convivir con una frase que, aunque dicha en otro momento de su carrera, ahora lo acompaña como una sombra incómoda en su nuevo club.

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El charrúa se desvinculó de Barcelona SC luego de una temporada y media en la que disputó 56 partidos y marcó 25 goles. (D)